viernes, febrero 18, 2011

Transporte sostenible - El tren eléctrico


Leo en El País que el 45% de la red ferroviaria española está todavía sin electrificar. Invertir esta cifra supondría un ahorro importante para las empresas de transporte de mercancías y una reducción impresionante de las emisiones de CO2.

Los datos probablemente no sean excepcionales en comparación con los de otros países europeos. La red de alta velocidad española es la más grande de Europa y no hay que ir muy lejos para ver como en el Reino Unido la gran mayoría de los trenes de larga distancia que salen de Londres son de diésel. Sin embargo, se puede mejorar y mucho. Según el artículo, uno de los mayores escollos es que las líneas son de Adif, una empresa pública, mientras el material rodante para el transporte de mercancías se ha privatizado. Los que ahorrarían con el cambio son las empresas privadas, pero es la empresa pública la que tendría que invertir en electrificar las vías.

Desde luego, es otra prueba de que la privatización de los ferrocarriles no es la panacea. Los que la sufrimos en el Reino Unido lo sabemos muy bien. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, es un desastre, principalmente porque la decisión de viajar en coche, tren o avión, no debería guiarse por el mercado. Para solucionar nuestros problemas medioambientales, hay que trasladar cada vez más pasajeros y mercancías al ferrocarril y esto requiere inversiones, subsidios e incentivos. Al final, todo el mundo se beneficiará, especialmente los de las generaciones venideras.

Y si algún político cree que las políticas opuestas a la sostenibilidad van a ayudarnos a salir de atolladero, se equivoca. El coste económico será enorme y políticamente, será cada vez más difícil y costoso dar vuelta atrás.

domingo, febrero 13, 2011

Redes reales, redes virtuales



En las últimas semanas, ha brotado un nuevo fenómeno en Facebook: Los grupos abiertos. Por fin, es posible segmentar los 'amigos' según si son compañeros personales, profesionales o de otra índole.

Sigo experimentando con esta nueva funcionalidad pero, en un principio, me resulta muy práctico y útil. Si hasta ahora, todo lo que se publicaba se dirigía a un grupo muy diverso de personas con diferentes intereses, valores e ideas, ahora podemos comunicarnos de manera más directa con gente que, a lo mejor, realmente quiere leer lo que nos apetece escribir, o disfrutar de los contenidos que decidimos compartir.

Por el mismo motivo, al dirigir los mensajes a grupos bien definidos, hay un acercamiento real entre los usuarios y es posible tener un diálogo auténtico entre personas reales, más parecido a lo que ocurre en el mundo físico, en vez de compartir una serie de monólogos superficiales que tienden a alejar a la gente en la vida real. Si antes, cuando un 'amigo' anunciaba su boda a través de Facebook, le ahorraba la necesidad de comunicártelo personalmente, ahora, comunicado a través del grupo, el mensaje cobra otra dimensión más profunda y el esfuerzo comunicativo tiene mayor sentido.

Poco a poco, las redes sociales se vuelven tan complejas como las redes que se forman en la vida real. Podemos elegir qué grado de intimidad queremos tener con cada persona o grupo de personas, y no simplemente lanzar mensajes como globos al aire a la espera de que alguien, de entre el 'mogollón', se convierta en receptor. Me parece un desarrollo sumamente positivo que hay que aplaudir.

sábado, febrero 12, 2011

¿Cuándo piensas sacar el carnet de conducir?

Para muchos, el carnet de conducir se ha convertido en algo esencial para su vida. De todas formas, esto se debe a que han diseñado su vida pensando en el coche, cuando debería ser justo al revés.

El transporte público existe y se puede mejorar. Además, a la luz de la crisis de contaminación en las ciudades españolas, no sólo puede mejorar sino tiene que mejorar. Tampoco tiene que ser más lento. Una buena gestión del transporte público quitaría coches de la calle, aumentando la eficiencia para todos. Incluso los coches que sigan en la calle por necesidad contaminarán menos. Los coches contaminan mucho más cuando están en un atasco que cuando avanzan a una velocidad media.

No tengo carnet, y no es por ideología sino por circunstancias propias. De todas formas, ya tengo 34 años y cuando me lo pienso, nunca lo he necesitado. He podido conocer medio mundo, y transportarme en mi propio país, sin tener que coger el coche nunca. De hecho, sacarme el carnet me supondría un coste económico y una inversión de tiempo, en mi opinión excesivos, en comparación con el beneficio que obtendría a cambio. Mucho mejor estudiar un idioma, mejorar mi calidad de vida, hacer una pequeña reforma en casa, que sumarme al atasco de coches de un solo ocupante, que no llega a ningún sitio y luego no encuentra donde aparcar.

¿Y si me voy de vacaciones? Pues, está el tren, el autocar, la bicicleta.... Las vacaciones son para descansar y conozco muchos conductores que se niegan a coger el coche en los días de descanso. Me sumo a su filosofía. Sin coche, estoy más feliz.

Por este motivo he creado un nuevo grupo de Facebook para recuperar la ciudad para los peatones. Te invito a sumarte:

Intolerancia hacia los intolerantes


Parece una eternidad. Ya llevo varios meses, prueba tras prueba, intentando aclarar, de una vez por todas, si tengo una intolerancia al gluten. La primera vez que un nutricionista me sugirió que quitara el trigo de mi dieta, me parecía una barbariedad. Tanto me gusta el pan, la pasta, y los hojaldres, entre tantas otras cosas de nuestra dieta que incorporan el trigo como ingrediente básico.

Como consecuencia, me he ido dando cuenta de la verdadera calvarie que es la vida para los celíacos, y de las cada vez más personas que han descubierto otros tipos de intolerancias, más o menos graves, hacia esta proteína tan común en la dieta occidental. Cada vez mayor es mi asombro que en la gran mayoría de los supermercados españoles, hace falta sacar un Máster para saber qué productos son aptos para nuestras necesidades alimenticias.

Pues, no puede ser mayor mi agrado al descubrir que una cadena destaca del resto en esta materia. Mercadona indica con un símbolo claro y en un lugar visible en el envase, todos los productos de su marca, Hacendado, que son libres de gluten. De repente, puedo elegir entre diversas variedades de helado, galletas, panes y bizcochos, por unos precios que aunque en muchos casos siguen siendo altos si se comparan con los productos de consumo más habitual, resultan más asequibles que los que se venden en tiendas especializadas. Lo que es más, ya no tengo que analizar, con meticulosidad científica, las conservas, los refrescos o las mermeladas, para poder constatar si el producto es apto para mi consumo.

Entiendo que dentro de poco, por normativa europea, todas las marcas tendrán que hacer lo mismo, con tal de facilitar la vida a los, hasta ahora, muy tolerantes intolerantes. Me sorprende que más empresas no se hayan tomado la iniciativa antes, y que haga falta una directriz legal para imponer una actitud de respeto básico hacia unos consumidores, que no por su propia voluntad, tienen que ser más selectivos a la hora de llenar su cesta de compra.

De momento, mis más sinceras felicitaciones a Mercadona, y animo a todos los celíacos que todavía no lo hayan descubierto, a que la próxima vez que salgan para hacer la compra, se acerquen a este curioso paraíso para los intolerantes.

viernes, febrero 11, 2011

Reflexiones egipcias


Esta revolución es, ante todo, egipcia, aunque por extensión es también árabe, mediterránea y norafricana. Sin embargo, ha emocionado a casi todo el planeta ver, en estos tiempos de incertidumbre, pasividad y de crisis económica y espiritual, que el ser humano todavía es capaz de alzarse y de alterar su destino.

Sólo se ha dado el primer paso. El tirano ha caído pero todavía falta construir una nueva sociedad libre, moderna, laica y cívica. Hemos de agradecer a los egipcios, que con su valor y persistencia nos han regalado este breve momento de alegría y esta sensación de unidad humana, que se ha extendido como la pólvora por todo el planeta. Sin embargo, cuando termine la fiesta, también será nuestro deber devolverles todo nuestro apoyo, para que el gobierno militar sea sólo una medida temporal, de manera que se cumplan los sueños de millones de egipcios y se dé paso a una democracia verdadera.

Muchos siguen sin creer que sea posible la democracia en el mundo árabe. Sin embargo, en las últimas semanas he visto como día tras día, los egipcios han vuelto a hacer trizas a los argumentos expuestos en editoriales de revistas como The Economist, que primero insistieron que la revuelta tunecina no sería suficiente para derrocar a Ben Ali, después que los egipcios no se alzarían como los tunecinos, y después que el gobierno de Mubarak sería capaz de sofocar la revuelta popular.

Mi cabeza siempre será realista pero en un día como éste, en el que el corazón desborda de optimismo e ilusión, sólo puedo desear que los egipcios, con su suerte de alquimia posmoderna e internetera, logren transformar de verdad el camino de la historia y hacerse cargo de su propio destino. La experiencia pasada sugiere que fracasarán pero la experiencia es sólo una guía. Ahora hay que trabajar para evitar que sea también nuestro yugo.