domingo, noviembre 27, 2011

"¡Que nos saquen de la crisis... los enfermos!"

Hoy he leído en El País un amplio reportaje que enumera numerosas alternativas para mejorar la financiación de la sanidad pública en España, todas las cuales tienen un objetivo común: conseguir que sean básicamente los enfermos los que se encarguen de amortizar el déficit sanitario.

El reportaje señala, acertadamente, que los argumentos a favor de cada una de estas fórmulas son débiles. El copago o el cobro por las recetas médicas desincentivarían a muchos a hacer uso de la medicina preventiva, aumentando así el número de hospitalizaciones y, por consiguiente, el gasto sanitario. Por otra parte, empujarían a cada vez más ciudadanos a recurrir a la sanidad privada - actualmente de peor calidad - ya que el precio comparado con una sanidad pública no gratuita sería competitiva. Añado que si esto ocurriera, la sanidad pública se convertiría en poco más de una red de seguridad para los más pobres, de cada vez peor calidad porque los que no la utilizasen, pocas ganas tendrían de sostener el sistema con sus impuestos.


El reportaje también revela que, a pesar de la leyenda urbana, son pocos los ciudadanos que abusan de la sanidad pública y que cualquier sistema de cobro por uso terminaría perjudicando a los más necesitados.

A la luz de estos fallos, me sorprende que el reportaje no haga referencia a otra solución, escasamente revolucionaria, pero que permitiría mantener la calidad y la equidad del sistema sanitario español. Se llama 'fiscalidad progresiva'. Es el modelo que se ha utilizado hasta ahora, que  Rubalcaba defendió en la campaña electoral, y que ha permitido a España contar con uno de los mejores, y más baratos, sistemas sanitarios del mundo. Si es tan barato, ¿no estaríamos dispuestos a pagar un poquito más en impuestos ahora que hemos aprendido que no sólo del ladrillo vive el hombre? ¿O chirría demasiado en estos tiempos una propuesta tan solidaria que obligaría a los sanos a contribuir a la atención y el cuidado de los enfermos, a sabiendas de que cualquier día pueden ser ellos los que más lo necesiten?


Ha llegado la derecha. Quizás sea mucho pedir, pero por lo menos hay que intentarlo...