jueves, diciembre 07, 2006

Manolito y su Pito


Manolito
Originally uploaded by Adrian WA Elliot.

España: El paraíso del fumador dentro del mundo desarrollado

España pronto puede convertirse en uno de los pocos países del mundo avanzado que no protege los derechos de los no fumadores. En Italia, Irlanda, Escocia, y dentro de poco en Francia y en Inglaterra, estará prohibido fumar en lugares públicos. En gran parte de los estados federados de EEUU también está prohibido fumar en bares y restaurantes, y en Argentina, se ha legislado al respecto de manera que en ciudades como Buenos Aires, en todos los locales de menos de 100 metros cuadrados, está prohibido el humo. En los más grandes, sí se puede fumar, pero sólo dentro de las zonas habilitadas para este fin.

En España en cambio, todo sigue más o menos igual que hace 20 años. A principios de 2006, entró 'en vigor' una nueva ley según la cual se establece como norma que se puede fumar en todos los locales y restaurantes de menos de 100 metros cuadrados. En los espacios más grandes, en teoría se introduce la obligación de disponer de zonas habilitadas para fumadores que no pueden superar el 30% del espacio útil del local. Pero en la práctica, no se cumple. Debido a la estructura política 'casi federal' en España, las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular (PP), entre ellas Madrid, han decidido boicotear la norma y en estas comunidades no se hace ningún esfuerzo para inspeccionar los locales con el fin de hacer que se cumpla la flamante ley.

Según mis propias fuentes, la ciudad de Salamanca, para dar un ejemplo, tiene un solo bar sin humo en todo el centro de la ciudad. Lo que es más, algunos bares que al principio del año decidieron crear espacios sin humo, pronto se echaron para atrás debido a las protestas de los fumadores. Salamanca está gobernada en la actualidad por el PP, al igual que la comunidad autónoma a la cual pertenece, Castilla y León, y todo parece indicar que desde la administración local o regional, no se toma ninguna medida para hacer que se cumpla la ley.

Pero la realidad es que por mucho que se cumpla o no se cumpla, la ley no deja de ser una farsa. La enorme mayoría de los bares y restaurantes en este país tienen un tamaño inferior a 100 metros cuadrados, por lo que la ley no les afecta en absoluto y pueden hacer lo que les da la gana. Los trabajadores en estos locales, aunque no sean ellos mismos fumadores, tienen que trabajar hasta 10 horas al día en un entorno perjudicial para su salud, y así lo demuestran todos los últimos estudios médicos.

España siempre ha estado en la cola a la hora de proteger a los derechos de los no fumadores, y hasta finales del año pasado, hasta en las oficinas (incluidos periódicos, agencias de prensa, televisiones, etc.) era bastante común ver las columnas de humo que salían de los ceniceros de los puestos de los trabajadores.

Muchos insisten que se ha dado un paso hacia adelante, y unos cuantos formadores de opinión, aparentemente liberales, incluso se han atrevido a sugerir que ya se ha ido demasiado lejos y que en realidad se están acosando a los fumadores con esta nueva ley. Mientras tanto, a los no fumadores, sólo nos queda encoger los hombros, mirar para el otro lado y tapar la nariz, mientras nuestros 'amigos', 'compañeros de trabajo', y líderes políticos, se suiciden lentamente, e intenten arrastrarnos con ellos. Manolito sigue sin entender.